Beatriz Goldberg nos dice…
En los últimos tiempos, la pareja y la familia gozan de tan mala prensa... La monogamia es vista como opción para aquellos a quienes les gusta vivir una “vida aburrida y tediosa”. Muchos la sienten como el fin del “disfrute”. En épocas en que todos los vínculos son descartables y efímeros, creer en el amor y alentar a sostenerlo es vital. Nuestra sociedad está muy sedienta de creer... Justamente, recuperar la fe en los valores perdidos y rescatarlos. En estos tiempos que corren, el individualismo es moneda corriente y atenta contra generar deseos de “comprometerse” y formar una buena pareja como base para la familia.
La sexualidad, como parte importante en la unión de pareja, fue interpretada erróneamente por muchos como algo “sucio”, pecaminoso. No había que “tentarse con los deseos carnales”... Muchos entendían que las relaciones sexuales eran meramente para la procreación, y no un fin en sí mismo... El padre Knotz, en un lenguaje cálido y ameno, fruto de su trabajo como consejero de parejas en crisis, expone la importancia de la sexualidad como parte fundamental de la pareja. En el consultorio, se ve cada vez más la imposibilidad de las parejas para disfrutar dentro de un marco estable. Todos van detrás del disfrute rápido y efímero, que deja cada vez más una sensación de vacío... Eso es lo que el padre condena. Por supuesto que las energías deben estar focalizadas en el compañero de ruta.
El autor refiere a lo que ha sido bendecido en la Iglesia. Habla de la santidad del matrimonio en todos sus aspectos. Explica las diferencias entre la psicología femenina y la masculina. Nos explica la comunión física y espiritual. La sexualidad bien entendida, no tan sólo con el fin genital. Fomenta el diálogo y el entendimiento que están en el espíritu bíblico...
Dios no sólo que no la censura, sino que insta a esta unión. Vemos que la unión física entre marido y mujer cumple el propósito del matrimonio, que es ser “una sola carne” (Génesis 2, 24). Es, de hecho, la puerta de entrada por la cual la santidad penetra en el hogar. La Presencia divina reside en el hogar cada vez que la pareja se expresa su amor mutuamente, aspirando a lograr la máxima proximidad posible entre dos seres humanos.
En la Biblia está escrito que la clave para la unión de a pareja está en el dormitorio, que es comparado con la cámara del Kodesh Hakodashim, el lugar más sagrado del Templo. Coincide también con la visión judaica. Además, el hombre debe ocuparse de brindarle a su esposa sustento, ropa (vital para la mujer en todas las épocas), y satisfacerla sexualmente para gozar de alegría, que es donde se instala la Presencia divina... Los hijos deben percibir este modelo. Se honran la familia y la pareja.
La unión física completa la expresión de un total compromiso (qué palabra, ahora que existe una fobia a él) y, en consecuencia, debe ser completada como una experiencia divina. La unión de los esposos es una oportunidad para expresar otro aspecto de la Unicidad de Dios.
La palabra hebrea “amor” (Ahavá) es numéricamente equivalente a Ejad, que significa “uno”. Cuando se unen los valores numéricos de ambas palabras, la suma es 26, equivalente numérico del nombre de Dios. Para el judaísmo, el Amor es Unicidad y, cuando una pareja se une en el Amor, revela y refleja la Presencia divina.
Cada vez nos alejamos más de estos modelos; por eso el autor, con su facilidad de comunicador, puede transmitir y alentar a volver a las verdaderas fuentes de los valores. Un comentador, Rashi, explica que las mujeres poseen un mayor potencial para el deseo sexual que los hombres, pero no solamente por el acto físico en sí, sino también por el conjunto del acto de santidad y amor.
Esperemos que todos puedan trabajar con las problemáticas individuales, para mejorar el vínculo con la pareja y poder convertirse en lo que apunto en mi libro Quiero estar bien en pareja (Lumen) como “pareja creativa”, y poder tener una vida más rica y plena, como propone también, desde otro lugar, el padre Knotz.
Arranquemos y pongamos primera...
Lic. Beatriz Goldberg
www.beatrizgoldberg.com.ar