Comentarios de Dra. Marta B. Guberman
Tal vez uno de los mayores problemas de la civilización occidental, es que no puede abordar ningún tema que atañe al cuerpo, sin maniqueísmos: bueno o malo; lindo o feo; profano o sagrado; cuerpo o espíritu. De hecho, no es fácil hablar del amor sin banalizarlo, sin idealizarlo o sin ridiculizarlo. Tampoco es fácil referirse al sexo sin sobreestimarlo, sin desnaturalizarlo o sin caer en comentarios de discutible gusto. Por eso, si yo tuviera que expresar sintéticamente el mérito de Ksawery Knotz, diría que su libro habla de sexo… amorosamente, recordándonos en cada hoja que la corporalidad es el modo que tenemos los seres humanos de habitar y de compartir el mundo.
Esto significa que el cuerpo es el que me permite “ser”, y gracias a él y a través de él puedo expresarme, siendo la sexualidad una más de sus posibilidades.
El padre Knotz refleja un profundo conocimiento de la psicología femenina y la masculina, haciendo que el lector se identifique rápidamente con las características que describe de cada uno.
Con lenguaje claro, directo y natural, va dando por tierra con viejos tabúes, con falsas aseveraciones y con fuertes represiones, lo que convierte este libro de divulgación en una excelente herramienta didáctica para familias y escuelas confesionales.
Dra. Marta B. Guberman